Aplicaciones móviles.

Los móviles inteligentes, son prácticamente computadores de escritorio, con la ventaja de que requieren menos periféricos que un computador de escritorio, ya que solo mediante la cámara y pantalla se pueden leer códigos de barras, capturar firmas humanas, fotografías, entre otros, mientras que los más avanzados disponen incluso de lector de huellas digitales. Su capacidad de procesamiento y memoria permite ejecutar aplicaciones similares a las de escritorio.

Considerando los artículos publicados anteriormente, Big data y aprendizaje de máquinas, estos dispositivos permiten desarrollar aplicaciones complementarias, que trabajen en forma autónoma o interconectadas con la base de datos central, y estas aplicaciones pueden ser de dos tipos:

1.       Registro de transacciones: Estas aplicaciones permiten capturar información con datos aportados por un usuario que pueden ser complementados con información proveniente de los sensores del móvil. El éxito de estas aplicaciones está relacionado con la oportunidad en que se registre la información y a su vez, esta llegue a la base de datos central.

2.       Visualizar información desde la base de datos central: Mediante estas aplicaciones el usuario puede acceder a información procesada en el momento y lugar que lo requiere.

Claves para el éxito de estos sistemas.

1.       Determinar la conectividad necesaria con la(s) bases de datos central.

2.       Facilitar el registro de transacciones o eventos en tiempo real.

3.       Utilizar los recursos sensores, cámaras, GPS, etc.